F.

Por alguna razón, el mundo ayer se emperró en que tenía que recordarte. Una y otra vez, una y otra y otra vez.

Sigue sin gustarme esa sensación, ese vacío que dejaste. Quizás sea esa la razón por la que odio rememorarte. Cómo me gustaría que cada pensamiento me devolviera alegría.

Por si no llegaba con un mes entero al año pensando... Quiero que sepas que te quiero y que aun te echo de menos. Mucho. Demasiado.

http://www.youtube.com/watch?v=XlFOpw8tG7Y

1 comentario:

Sabela dijo...

Hay veces en que los mundos quieren cosas que nosotros no queremos. Es la vida!